martes, 22 de mayo de 2012


CAPITULO 9.


NARRA ISABEL.


Salí del baño, procurando que no me viesen ninguno de los chicos, y para asegurarme empecé a correr por medio del restaurante. En mi trayecto, un camarero se puso en medio de mi camino, haciendo que casi le tirara todo lo que llevaba en la bandeja.

-¡Lo siento señor! -le dije divertida, sin parar de correr.

Cuando por fin llegué a la mesa, me senté e intenté hacer como si nada hubiese pasado, pero Louis no paraba de mirarme, y reírse.

-¿No aguantas sin mí ni un minuto eh? -me dijo sin dejar de mirarme.

-Muy gracioso... - le dije poniéndole una mueca, y bebiendome el vaso de agua entero.

-¿Por qué corrías entonces? -dijo rellenándome el vaso de nuevo.

-Pues... es que... me he encontrado a Vero en el baño, y resulta que están los chicos aquí con ella y con Blanca.

-Si, mira Niall. -me dijo señalando hacia una mesa enorme, llena de todo tipo de comidas diferentes. Y nuestro querido Niall, probando un poco de todas. -¡Niall James Horan, se te va a poner el culo enorme! -gritó Louis haciendo que Niall se girara.

Niall enseguida vino corriendo hacia nuestra mesa.

-Vaya, vaya, que parejita tenemos por aquí... hasta con velas y flores. Esto promete eh. -dijo Niall pegándole en la espalda a Louis, y guiándome un ojo a mí.

De repente aparecieron todos los demás por detrás de Niall, como si se hubieran puesto de acuerdo.
Le mandé una mirada un poco asesina a mi hermana, le había dicho que me gustaría estar sola con Louis. Pero pensándolo bien, con los chicos no se estaba nada mal, así que les invitamos a que se sentaran todos, y terminamos de comer todos juntos.

-Bueno chicos, ¿que os parece si nos vamos a la playa? Hace un tiempo buenisimo, y no tenemos otra cosa que hacer... -dijo Zayn.

-¿A qué estamos esperando? -añadió Liam.

-A que yo termine de comer, por ejemplo. -dijo Niall metiéndose más comida en la boca, haciendo que todos estallásemos en carcajadas.

Cuando Niall terminó, los chicos fueron a pagar todo, impidiendo que lo hiciésemos alguna de nosotras. Louis me dejó su coche, para que Vero y yo fuésemos a casa a cambiarnos, mientras que ellos iban a la suya. Entramos por la puerta, y mis padres ya estaban en casa totalmente recuperados.

-¡Hola princesas! -dijo mi padre dándonos a las dos un beso en la frente. -Vero te ha llamado tu amiga Carmen. Me ha dicho que es importante, y que la llames.



NARRA VERO.


-¡Carmen!, ¡Venía hoy de España! No puede ser, se me ha pasado por completo, la voy a llamar enseguida. -dije subiendo a mi cuarto corriendo, y cogiendo el teléfono de casa.


No sé cómo se me había podido olvidar, llevaba esperando su llegada un año.


-Empieza la llamada-

-¡Carmen! Lo siento, lo siento, lo siento. Soy una idiota, se me ha pasado por completo. -le dije gritando, un poco histérica.

-Eh loca, tranquila. Que no pasa nada. Te he llamado hace 10 minutos, si llevase esperando más tiempo, pues igual si que te mataba. -dijo Carmen soltando una pequeña carcajada.

-Dios... esa risa... ¡hace un año que no la oigo! No puedo más, tengo que verte ya. Así que coge el bikini más sexy que tengas. Preparate, que nos vamos a la playa con One Direction baby. En media hora te espero abajo de tu casa, ¡no admito un no por respuesta! -dije colgando, antes de que me pusiese alguna excusa.

Isabel y yo nos preparamos en 10 minutos, con nuestros mejores bikinis, ansiosas por llegar ya a la playa con los chicos. Recogimos a Carmen de su casa, y después de dejarnos sin aire a base de abrazos, y más abrazos, me empezó a preguntar histérica perdida cosas de los chicos.

-Pero, pero, ¿cómo los conocéis?, ¿y son más guapos en persona? ¿a que sí? -dijo agarrándome del brazo, ablando muy rápido.

-Eh, ¡Carmen respira! -le dije riéndome, y tranquilizandola un poco. -Los conocemos porque yo estoy con Liam. -le dije con ánimos de que se calmara. Pero fue totalmente al revés. Se puso más nerviosa.

-¡¿Cómo que estás con Liam?! Liam, ¿ese Liam con el que tú yo y Blanca fantaseabamos sentadas en cualquier sitio escuchando Up All Night? No puede ser... ¡Vero! -dijo mirando hacia Isa, para ver si era verdad.

-Si cariño si, es todo verdad. -dijo Isa riéndose, sin dejar de mirar la carretera rumbo a la playa.

-A ver Carmen, ahora tranquila, no te pongas a gritarles a la cara por favor... -le dije cogiéndole de la mano.

-No no, me intentaré controlar, lo prometo. -nos dijo calmándose, y peinando su pelo, para estar perfecta para los chicos.

Aunque más perfecta no se podía estar. Era guapísima. Nunca me cansaré de decirlo, aunque ella lo niegue, como siempre.

Llegamos a la playa, y allí estaban los chicos. Liam detrás de Niall corriendo con arena mojada en la mano, queriéndosela tirar por la cabeza. Zayn escapándose de Louis, porque le quería meter en el agua. Definitivamente, eran geniales.

Nos vieron llegar, y Liam tiró la arena de su mano, para cogerme en brazos y llevarme al agua.

-¡Eh Liam espera! ¿no ves que traemos acompañante? -le dije intentando que me soltase.

-Oh si, y muy guapa por cierto, ¿cómo te llamas? -le dijo a Carmen con esa sonrisa que tenía siempre.

Carmen se quedó helada al verlos a todos tan cerca. No le salían las palabras. Pero ella siempre estaba hablando y riendo, así que no le costó reaccionar.

-Hola, soy Carmen, encantada.-le dijo a Liam devolviéndole la sonrisa, y acercándose a todos para darles dos besos.

Zayn no dejaba de mirarla de arriba a abajo, y le notaba un poco nervioso. No dejaba de morderse el labio inferior.


NARRA BLANCA.

Estaba increíblemente nerviosa. Todos los regalos que me hacía Harry me encantaban y este sería uno de mis favoritos. Lo intuía. Durante la trayectoria, Harry  torcía de un lado a otro como si intentara que no supiera al lugar que íbamos. Y la verdad es que me divertía.

-Conduces como un borracho-dije yo riéndome.

Él soltó una carcajada ante la respuesta.

-Me las pagarás con tus comentarios. -dijo acercándose a mi y dándome un beso en la mejilla.

Y volví a reírme. Pasaron unos minutos y sentí que había parado el coche.

-¿Hemos llegado?

-Por supuesto mi princesa.

Y antes de que pudiera quitarme las vendas, Harry me lo impidió.

-Pero lo quiero ver...- dije impaciente.

-Todo a su debido tiempo... -dijo dándome la mano.

Y dicho esto me ayudó a salir del coche e impedirme darme un cabezazo contra el techo.
Para esto siempre era una torpe. Sentía cómo mi corazón se aceleraba cada vez que me decía al oído que ya estábamos cerca.
Y cada dos por tres le preguntaba si ya estábamos más cerca, pero él siempre me respondía con un beso en la mejilla.

Y hasta que por fin lo dijo.

-Ya estamos aquí.

Y antes de que pudiera quitarme la venda, lo hice yo a todo correr.

-Qué prisas- dijo empezando a reírse.

¡DIOS MÍO! No me lo podía creer. Había una alfombra roja con pétalos que hacían un caminito.

¡Y a los lados había velas! Era tan romántico...

-Sigue los pétalos haber a dónde te llevan. -me susurró al oído, poniéndome la piel de gallina.

-Harry.. ¡Esto es precioso! -dije emocionada.

Me sonría y me indicaba que siguiera los pétalos. Cada paso que daba, me ponía aún más nerviosa.
Y cuando llegué al destino casi me desmayé allí mismo. Era todo precioso. Había una mesa con velas preciosas. Y delante había una pantalla enorme.

-Había pensado en cenar, pero supongo que te habrás llenado..

Empecé a gritar como una loca y abracé a Harry con fuerza. Todo me parecía fantástico.
Pétalos, rosas, velas, cena romántica ¿Y qué más?

-Aún tengo más cosas para ti. Hoy es el día de sorprender a mi princesa.

Me apartó la silla y me ayudó a sentarme. Este día parecía un tipo de película romántica y me encantaba. Encendió la pantalla y las fotos que me había sacado con él varias veces salían una a una. Y de repente empezó a cantarme una canción. No podía, esto era demasiado...