sábado, 15 de septiembre de 2012




CAPITULO 13.

NARRA CARMEN.

Cogí la nota y la guardé en un pequeño bolsillo de mi vestido. Emocionada me puse a buscar lo que en ella decía, dirigiéndome hacia la barra.
Nerviosa pedí un cubata. Con un poco de suerte, sería ese el cubata con la siguiente pista dentro.

-Aquí tiene señorita. -me dijo el chico de la barra, poniendo el cubata encima de una pequeña nota.

-¿Y esto? -dije cogiendo la nota y abriéndola.

-Bueno, doy por hecho que eres la chica de Zayn. ¿Verdad?

-Bueno, en realidad... da igual. Gracias. -dije leyendo la nota con una sonrisa.

¿Cómo sabía el camarero que era la ''chica'' de Zayn? Supuse que también habría visto las famosas fotos, o que Zayn le dijo algo sobre mí para distingirme de las demás.
Dejando pensamientos a parte, volví a leer la nota.

Espero que te haya gustado el cubata preciosa. Ya estás más cerca de mi, y eso me gusta. Sigue el pasillo que tienes enfrente de la barra. Al final te estaré esperando.

La cerré, y la guardé junto con la primera nota en el bolsillo. Me puse a mirar hacia la barra buscando el pasillo, y allí estaba. Cruzé a todas esas personas, y por fin estaba adentrandome en él.
Era larguísimo, y estaba un poco oscuro. Pero de repente, a cada paso que daba, se iba encendiendo una luz. Así, paso a paso, llegué hasta la meta. Y allí estaba, perfecto como siempre, sentado en una mesa para dos, adornada con velas y pétalos por todas partes. Era precioso.

-Wow Zayn. Esto es increíble. -dije acercándome, mirando alrededor.

-Bueno, quería que este momento fuese especial, ya sabes. -dijo sonriendome. -Ven, sientate. -dijo apartando la silla y haciendome sentar en ella.

-¿Especial?

-Si, tengo algo que decirte Carmen. -dijo cogiéndome la mano.

-Adelante, te escucho.

-Verás, desde que te vi el primer día en la playa, supe que para mi ibas a ser alguien especial. He encontrado esa cosa que necesitaba en ti Carmen. Tú ilusionas mi corazón. -dijo mirándome a los ojos, temiendo por mi reacción.

Me levanté, le abracé y le susurré al oído.

-Tú también ilusionas mi corazón Zayn. Te quiero. -dije separándome de él, buscando sus labios para besarle.

Nos fundimos en un beso, pero un beso especial. Nunca había sentido ese escalofrío recorriéndome todo el cuerpo. Poco a poco nos fuimos separando, y nos miramos sonriendo el uno al otro.

-Bueno, y ¿ué te parece si ahora cenamos? -dijo llamando a un camarero que estaba al otro lado de la puerta.

-Me parece genial. -le dije sonriendo.

La cena fue increíble. No podía creer que estuviese con él. Me sentía como en un sueño del que no me quería despertar en mi vida. A no ser que él siguiese a mi lado.

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